Envases aportan funcionalidades a los productos

La Universidad de Santiago de Chile es una de las casas de estudios pioneras en el desarrollo de soluciones a través de envases y embalajes.

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Debido a la gran demanda de exportaciones de productos nacionales, los envases se han convertido, en el último tiempo, en un elemento de gran importancia para la industria. La necesidad de llegar a destino con los productos en las mejores condiciones, superando las dificultades geográficas del país, ha impulsado el desarrollo de embalaje más resistentes y fáciles de transportar.

Los envases se hicieron más importantes cuando los locales de grandes superficies —como los supermercados— comenzaron a desplazar a los almacenes de barrio, otorgando mayor protagonismo a los consumidores en el proceso de compra.

La Universidad de Santiago de Chile ha sido pionera entre las universidades del país a la hora de desarrollar soluciones en este ámbito a través de la implementación del Laboratorio de Envases (Laben-Usach), el cual ha crecido de manera sostenida durante los últimos años gracias a una estrecha vinculación con el sector productivo.

Su director, el Dr. Abel Guarda, comenta que “en estos momentos, el laboratorio dirige sus actividades, tanto a fabricantes y transformadores de envases como a sus usuarios –empresas alimentarias, bebidas, farmacias, de cosmética y productos químicos–, ofreciendo oportunidades de incrementar su productividad, desarrollar sus ventajas competitivas y modernizar y diversificar su gestión, producción, y comercialización”.

En esa línea, han desarrollado exitosamente el concepto de los envases activos, que no sólo son capaces de mantener la vida útil de un producto, sino también de mejorar sus características y seguridad.  

Hace algún tiempo, los expertos de este laboratorio también están aplicando conceptos de la nanociencia y nanotecnología como parte de las actividades del Centro para el Desarrollo de la Nanociencia y la Nanotecnología (Cedenna) de esta Casa de Estudios. Desde ahí están incorporando funcionalidades a través de nanopartículas de arcilla o de cobre, por ejemplo.

En este sentido, los envases activos surgen como una alternativa para atender las demandas de la industria de los alimentos que requiere el desarrollo de procesos no invasivos, que no alteren las características físico-químicas y sensoriales de los productos.

Por otra parte, la conciencia ambiental impone a los envases y procesos atributos de uso ecológicamente amigables, como son la reciclabilidad y biodegradabilidad. Atendiendo a esas necesidades, la Dra. María Paula Junqueira, académica de la Facultad Tecnológica, se encuentra trabajando en el desarrollo de envases activos con función antimicrobiana, utilizando polímeros 100% reciclado para atender a la industria comercializadora de carnes frescas.

“Una vez definido el material del envase de impacto ambiental positivo y el aditivo a ser utilizado, la principal dificultad es definir bien el método de incorporación del aditivo al material de envase. Esto, porque es muy importante mantener las características físicas esenciales del envase (resistencia al impacto, color, olor), en especial la transparencia”, destaca la investigadora quien obtuvo como resultado de un proyecto financiado por Fondef de Conicyt, el desarrollo de un envase antifúngico, especialmente diseñado para empresas comercializadoras de berries frescos.

“La solución que buscamos fue desarrollar un nuevo método de incorporación del aditivo en la superficie del envase (coating), sin alterar la línea de producción del polímero, a un bajo costo y con mínimas alteraciones en la transparencia”, señala.

Los resultados de ese proyecto —explica la Dra. Junqueira— permitió la extensión de dos días en la comercialización de frambuesas en el envase antifúngico, posibilitando a Chile exportar el fruto a países como Brasil y Argentina, lo que antes no era viable por el corto período de vida útil de estos frutos.